Con la llegada del buen clima, no sólo la naturaleza se despierta. También significa el despertar de esos molestos visitantes que pueden poner en peligro el bienestar de nuestras plantas y nuestro jardín. Por eso, eliminar las plagas del jardín es una verdadera tarea. Un problema que no podemos aplazar, dado el increíble poder colonizador de estos insectos. Esto puede convertirse en un peligro para nuestras plantas, ya que no prosperarán si conviven con una invasión de uno de estos insectos.
Por eso, eliminar las plagas del jardín a tiempo es la clave para disfrutar de la primavera como nos merecemos: con las plantas en perfecto estado. Al igual que aprendemos a cuidar una planta concreta, es fundamental saber identificar las plagas. La mejor manera de elegir el producto más adecuado es deshacerse de ellos, incluso cuando aún no han dado la cara. Conocer los síntomas de las plagas en nuestras plantas es la mejor manera de combatirlas. Si alguna vez te has preguntado cómo eliminar las plagas del jardín y qué tipo de plagas son más comunes, quédate con nosotros. Toma nota de las siguientes líneas.
También tener una buena distribución gracias un buen proyecto de jardines, facilitara la tarea de limpieza y eliminación de plagas, de una manera más eficaz y simple.
Tipos de plagas del jardín
Pero antes, en Urbanature, hemos creído conveniente explicar y destacar algunas de las plagas más comunes del jardín y de las plantas de interior. Estos son:
1. Pulgones
Una plaga y enfermedad clásica de las plantas del jardín y las hortalizas. El pulgón es un pequeño insecto con colores característicos que van del negro al verde claro. Es importante tener en cuenta que hay diferentes especies de pulgones, pero, en general, todos tienen un aspecto similar.
Los pulgones suelen situarse en el envés de las hojas, por lo que, a menos que sean de color oscuro, pueden ser difíciles de detectar. Sin embargo, la planta puede pedir ayuda de otras maneras. En concreto, cuando esté infectado por los pulgones, notará que sus hojas tienden a marchitarse y a adoptar un aspecto rizado, especialmente las hojas tiernas y los brotes.
En la naturaleza, todo tiene una armonía y el ciclo de vida significa que también hay depredadores de pulgones. Si observa que sus plantas tienen mariquitas (adultos y larvas), es muy posible que encuentren su propio alimento.
Los pulgones son una de las plagas del jardín más comunes y es importante actuar inmediatamente para evitar su propagación.
Remedio: Los pulgones también tienen depredadores naturales, las mariquitas. Podemos utilizar estos insectos para controlar la población de pulgones y evitar que se conviertan en plagas. Al controlar la población de pulgones de forma ecológica y respetuosa, nos aseguramos de mantener un ecosistema fuerte y saludable en nuestro jardín.
2. Cochinillas
Las cochinillas son otra de las plagas de jardín más comunes que pueden afectar a las plantas de interior y exterior. Al igual que ocurre con los pulgones, existen diferentes especies de insectos comúnmente conocidos como cochinillas, de las cuales las más comunes son el gusano del algodón (Planococcus citri), la cochinilla estriada (Icerya purchasi) y el gusano del algodón (Delottococcus aberiae).
A este tipo de insecto no le importa que el clima no sea favorable para su propagación. Por ello, te lo puedes encontrar no sólo en verano, sino también en otoño y primavera. Su color puede ser oscuro o blanco; y si es blanco, puede dar la impresión de que nuestra planta tiene un aspecto algodonoso. Pero si te acercas un poco más, te darás cuenta de que ese pelaje está formado por cientos de insectos escamosos que amenazan la salud de tu planta, árbol o huerto.
Remedio: Con alcohol desnaturalizado y un algodón podemos limpiar la sustancia pegajosa para evitar el hongo y dar a la planta la oportunidad de recuperarse. Si tenemos escamas blancas de algodón, podemos controlarlas rociando con agua jabonosa. Además, el tratamiento debe ir acompañado de un producto específico para esta plaga.
Si la plaga está muy avanzada, es aconsejable cortarla y trasladar las plantas a un lugar fresco y bien iluminado.
3. Mariposa del geranio
Los geranios de jardín son resistentes al frío, al calor, al viento e incluso a la nieve, pero hay un pequeño depredador que no puede escapar de sus garras: la mariposa del geranio (Cacyreus marshalli).
Las mariposas adultas del geranio ponen sus huevos en las ramas, los capullos y las flores, estos eclosionan y las diminutas orugas entran en la planta, perforan los tallos y los capullos de las flores, donde los consumen desde el interior. Es habitual ver pequeñas polillas flotando alrededor de la planta o notar que la rama está seca y no florece como de costumbre.
Es importante actuar de inmediato cuando se adviertan larvas de mariposa entre las ramas si se quiere preservar la vida de la planta. Para ello, puede aplicar tratamientos preventivos para evitar que la mariposa ponga sus huevos en la planta.
Remedio:Para evitarlo, debemos observar a las polillas y evitar que pongan sus huevos en nuestras plantas. Para ello, será necesario rociar la planta con un producto específico.
La buena noticia es que esta plaga no afecta a las raíces, por lo que si contamos los tallos dañados, los ejemplares pueden volver a germinar con buena salud.
4. La Mosca blanca
La mosca blanca es otra de las plagas biológicas más comunes de los jardines. Destaca por la decoloración que deja en las hojas y las miles de manchas blancas que son fácilmente visibles.
Utiliza el envés de las hojas para poner sus huevos y deja un rastro que alimenta a los hongos oportunistas, dañando gravemente la salud de la planta.
Remedio: Corte los tallos dañados y destruya las plantas gravemente afectadas; como las raíces no se ven afectadas, los ejemplares establecidos volverán a crecer sanos después de una poda drástica. Tratar también con un insecticida sistémico y repetir cada 15 días durante varios meses.
5. Araña roja
En realidad se trata de un ácaro, por lo que es casi imperceptible debido a su tamaño. Prefiere las plantas de interior y provoca la aparición de manchas marrones en las hojas, debilitándolas hasta que se secan y caen.
Remedio: Se puede prevenir rociando con agua cuando las temperaturas son altas, para evitar la desecación del ambiente, y controlar.
6. Babosas y Caracoles
Por último, las babosas y los caracoles también suelen ser un gran problema en el jardín. Se pueden prevenir con productos químicos, pero hay trucos biológicos que también pueden mantener a las babosas y caracoles alejados de las plantas.
Remedio: Un método consiste en colocar un tarro de cristal en un agujero cerca de la planta o zona que quieras proteger y llenar el tarro con cerveza. De este modo, durante la noche, los caracoles y las babosas se verán atraídos por el olor de la cerveza y acabarán ahogándose en el tarro.
Recomendaciones para el control de plagas
Ahora sí, estas son algunas de las recomendaciones que puedes incorporar al cuidado y mantenimiento de cualquier jardín además de utilizar insecticidas.
- Mantén el jardín libre de suciedad y malas hierbas que favorecen la aparición de insectos y plagas. Mantener tu jardín y el huerto limpios favorecerá la salud general de tus plantas.
- Intercambia las plantas y los diferentes cultivos que tienes. Esto dificultará la propagación de las plagas.
- Es importante regar a primera hora de la mañana para que el follaje se mantenga lo más seco posible durante el resto del día. La humedad es un caldo de cultivo para los insectos y las plagas.
- Limpia las herramientas que has utilizado para tratar las plagas. Aunque no se vean a simple vista, pueden contener larvas que pueden propagarse a otra planta si se siguen utilizando.
- Aunque no te gusten los insectos en general, no son todos tan malos como parecen. Las mariquitas, las crisopas y algunos escarabajos depredadores como el Calosoma son grandes aliados para tu jardín.
Ahora que ya sabes algunos trucos y consejos caseros. En Urbanature te recomendamos que consultes con especialistas en cuidados y mantenimiento de jardines, ya que utilizar también tratamientos fitosanitarios para nuestro jardín puede resultar una ventaja a la hora de combatir las plagas.
